Torre Agbar

La Torre Agbar. Más que un símbolo, una declaración de principios

La fachada de la Torre Agbar dispone de un sistema de iluminación formado por pantallas de LED.

La imagen muestra una planta de la Torre Agbar cuya superficie es diáfana, sin columnas.

Vista del interior de una planta de la Torre Agbar en la que predominan los tonos azules.

A plena luz del día, se aprecian los diversos tonos de color de la piel de la Torre Agbar.

La planta 25, decorada con butacas diseñadas en tonos negro y rojo, está acondicionada para recibir visitas.

Imagen del segmento superior de la Torre Agbar tomada desde el exterior.

La cúpula de la Torre Agbar vista desde su interior.

La Torre Agbar iluminada vista desde la base.

http://www.torreagbar.com

Desde su inauguración, el 16 de septiembre de 2005, la Torre Agbar se ha convertido en un icono de Barcelona. La torre, además de representar a su ciudad, encarna la filosofía de Agbar: Es un edificio eficiente, de vanguardia, altamente tecnológico y respetuoso para con el entorno. La Torre Agbar no sólo es un referente arquitectónico. Es también un ejemplo de la gestión inteligente de centros corporativos a escala internacional.

La Torre Agbar consta de 31 plantas diáfanas, sin columnas que dividan su espacio útil, y tres plantas técnicas, que controlan los sistemas de gestión del edificio. Cada planta tiene una altura libre de 2,60 metros y los puestos de trabajo reciben luz natural de las 4.500 ventanas que recorren todo el perímetro de la fachada. La superficie total del edificio es de 39.000 metros cuadrados. De ellos, 30.000 metros cuadrados se dedican a oficinas y están situados sobre rasante. La superficie construida total es de 50.500 metros cuadrados y su altura total, de 142 metros.