RIEGO URBANO INTELIGENTE

Smart Irrigation evita el desperdicio porque evalúa la flora, el tipo de suelo, superficie y previsiones meteorológicas

Smart Irrigation calcula y reprograma on line las previsiones de riego teniendo en cuenta, en tiempo real, todas las variantes posibles

No es difícil ver, en ocasiones, un sistema automático de riego urbano a pleno funcionamiento mientras llueve. O aunque los días anteriores hayan sido de intensa lluvia. La imagen resulta chocante y cualquiera comprende que en esos momentos volver a regar no es lo más lógico ni lo más recomendable desde el punto de vista de la eco-eficiencia. Situaciones de este tipo, que pueden surgir cuando se utilizan sistemas remotos de riego automatizado basados en una programación fija y preestablecida con antelación, son subsanables con el riego inteligente que propone Smart Irrigation.

Consumo de agua, humedad y precipitaciones se monitorizan con sensores en los parques

Este proyecto, pensado para que lo utilicen los servicios de parques y jardines de las administraciones que cuidan del patrimonio vegetal de nuestras ciudades, propone una plataforma que desde internet calcula y reprograma las previsiones de riego teniendo en cuenta, en tiempo real, todas las variantes posibles. Esto quiere decir que el riego se establece en función de factores como las especies vegetales plantadas, el tipo de suelo, el clima de cada zona general, etc. Además, los cálculos de los algoritmos del sistema se enriquecen con los datos de otros factores determinantes como la previsión climatológica, que se obtiene a través de servicios meteorológicos y datos reales de precipitación y humedad que se monitorizan a través de sensores in situ. En conjunto, Smart Irrigation supone un gran cambio cualitativo sobre la mayoría de sistemas de riego automático que se emplean actualmente, ya que al recalcular en cada momento las necesidades se adapta a los parámetros cambiantes que surgen y de este modo anula, aumenta o disminuye, sobre la marcha, el calendario previo. Si está lloviendo o ha llovido, probablemente no haga falta regar. O quizá con un poquito de riego extra sea suficiente. Y si hay una previsión de lluvia, el sistema puede elegir un aplazamiento del riego, para así aprovechar el agua natural. Y si esta finalmente no llega, el sistema actúa y reprograma el riego automático.

Conocer las especies vegetales permite calcular con precisión la necesidad hídrica de la zona

La etiqueta inteligente relaciona este proyecto con la idea de las smart cities, basadas en sistemas avanzados de gestión que buscan un desarrollo óptimo y sostenible de las urbes del siglo XXI. Smart Irrigation, con su sistema inteligente, vuelve definitivamente obsoletos los viejos sistemas manuales de riego –cada vez más en desuso—y mejora los actuales sistemas de programación remota, que sólo modifican su calendario establecido cuando alguien toma y ejecuta la decisión de alterarlos.



El consumo de agua baja entre un 20 y un 40%

El proyecto Smart Irrigation ha sido chequeado a través de un plan piloto en el parque de Lo Morant, en la ciudad de Alicante, con resultados que indican que el consumo controlado a través de este sistema de riego inteligente permite rebajar el gasto de agua entre un 20 y un 40 por ciento mensual, según la estación del año. Al conocerse con detalle las especies vegetales y el tipo de suelo de cada zona, las herramientas de cálculo han podido estimar con precisión la necesidad hídrica de cada sector del parque, teniendo en cuenta, además, datos como temperatura, índices de humedad, previsiones meteorológicas, precipitaciones reales, etc.

VENTAJAS DEL SISTEMA

Además de tomar la mejor decisión en cada momento para evitar el desperdicio de agua, el sistema ofrece otras ventajas. Por ejemplo, facilita alarmas informáticas que avisan a los gestores de cada instalación de volumen de agua consumido por cada riego y de la existencia de malfuncionamiento o fugas en las redes. Los gestores también pueden consultar los consumos históricos acumulados. O conocer las desviaciones de coste que sufre una instalación cuando no se aplica un sistema inteligente.

La suma de tres tecnologías eficaces

Smart Irrigation, la solución inteligente para regar los parques públicos de manera eficiente, aúna tres tecnologías: Smart Metering (medición inteligente de consumo), WiCast (previsiones meteorológicas) y una plataforma WASP (Water Assets System Platform) de gestión de toda la información obtenida.

La plataforma presenta a sus gestores la información de forma muy intuitiva, a través de mapas interactivos donde se visualizan los sectores del parque con sus correspondientes equipos instalados (aspersores, contadores, sensores...), las reservas actuales de agua y las necesidades en cada sector y sus registros históricos.

<